Investigación · elecciones del 29-N

La estratagema
del censo

Pedro Sánchez, de pie ante un atril con el escudo de España, durante la declaración institucional del 5 de octubre de 2026 en el Palacio de la Moncloa.
Pedro Sánchez, durante la declaración institucional del 5 de octubre de 2026 en la que anunció la disolución de las Cortes y la convocatoria del 29-N. Foto: Pool Moncloa, 05-10-2026. Origen: lamoncloa.gob.es, Ministerio de la Presidencia.

El 5 de octubre de 2026, Pedro Sánchez salió a un atril en Moncloa y, en los minutos que duró la rueda de prensa, tomó dos decisiones aunque solo anunciara una. La primera, la que dijo: elecciones generales el 29 de noviembre. La segunda, la que casi nadie leyó en el momento: qué censo electoral las decidiría. Desconfiar de esa segunda decisión no exige creer en una conspiración. Exige sumarla a cuatro hechos más, documentados por separado en los últimos años, que juntos explican por qué el gesto del 5 de octubre no fue solo una fecha.

Esa segunda decisión es esta:

1 de agosto de 2026 El censo al que remite la convocatoria Art. 39.1 LOREG[1]. La firma de octubre hace vigente el censo cerrado ese día. Es el cuerpo electoral con el que se vota el 29-N.
8 de septiembre de 2026 El Supremo suspende sus efectos El TS estima la cautelar sobre las inscripciones en el censo exterior (CERA) derivadas de la instrucción. El fallo se anuncia el 8; los autos se fechan y notifican el 10.[2]

El Supremo frenó unos efectos que la convocatoria posterior reactiva sobre un censo ya cerrado.

El patrón, no solo la fecha

Los cuatro hechos son estos. Una instrucción que ensanchó por vía administrativa la ley (Parte 2); un voto exterior que ya cambió el resultado cinco veces desde 2008, pese a que un ministro lo negó en la radio (Parte 3); una enmienda que intentó blindarla colada en una ley educativa, contra el aviso de los letrados (Parte 4); y un aparato de voto por correo con nombres cercanos al Gobierno y antecedentes de robo y falsificación (Parte 5). Ninguno prueba fraude por sí solo. Nada de esto certifica que el 29-N vaya a decidirse así; certifica que la sospecha parte de hechos con fecha.

La historia, en cinco partes

1 · La firma y el resorte

Los decretos de vivienda cayeron en el Congreso, Sánchez disolvió las Cortes y la ley electoral hizo el resto. Por qué el 5 de octubre decidió, sin nombrarlo, quién figura en las listas del 29-N.

2 · La instrucción que ensanchó la ley

Lo que una instrucción publicada en el BOE hizo con la letra de la ley, cuánto creció el censo exterior con ella y por qué el freno del Supremo del 8-sep llega tarde. Con las cifras.

3 · El voto de fuera ya movió escaños

Cinco veces el voto CERA cambió el reparto, y un ministro lo negó en la radio. Cuántos votos salen de verdad del censo exterior.

4 · La enmienda que no llegó a votarse

Diez minutos de Mesa, un informe de los letrados en contra y el blindaje buscado dentro de una ley de educación. Los hitos, de 2022 al 29-N.

5 · El máximo histórico del voto por correo

Los 2,6 millones de solicitudes del 23-J —en el que no hay fraude probado— y el hilo que une al operador postal con el presidente del Gobierno.

Referencias

  1. Ley Orgánica 5/1985, del Régimen Electoral General, arts. 39.1 y 42.1. BOE-A-1985-11672.
  2. Auto del Tribunal Supremo de 8 de septiembre de 2026 (CGPJ): «El Tribunal Supremo estima la medida cautelar… sobre inscripciones en el CERA». poderjudicial.es; EFE, 08-09-2026 (efe.com).

Numeración según el orden de cita en el texto. Véase también Fuentes.